Varios expertos aseguran que el ahorro de energía puede transformarse en un nuevo pilar de la matriz eléctrica de Chile, aunque todavía quedan muchas tareas pendientes para posicionar el tema a nivel país.
A pocos meses de haberse inaugurado la Agencia de Eficiencia Energética (AAE), y con el precio de la electricidad por las nubes, el ahorro energético se posiciona como uno de los principales temas de interés a nivel país durante los siguientes años.
El fuerte incremento de la generación térmica, que para el 2014 abarca el 48% de las iniciativas en carpeta, y los bajos niveles registrados en los principales embalses de generación hídrica, explican, claramente, que el costo de la electricidad esté por sobre los US$130 el MWh, a lo que se suma una constante alza en el precio de los combustibles.
Un escenario complicado si se toma en cuenta que el gobierno se ha impuesto una meta de crecimiento del 6%, lo que dará como resultado un mayor consumo de energía proveniente de una matriz cada día más dependiente de combustibles fósiles, como el diesel, el gas natural o el carbón.
Si bien, el gobierno ha manifestado su compromiso por lograr que las energías renovables no convencionales (ERNC) abarquen un 20% de la matriz energética en 2020, muchos expertos consideran que para bajar el costo de la energía y las emisiones que provienen de este sector, es necesario implementar una batería de medidas.
Entre ellas, una que suena con fuerza es la eficiencia energética que para muchos puede posicionarse como un pilar más dentro de la matriz eléctrica, por medio del ahorro y del uso eficaz de nuestros recursos.
Así lo confirma el director del Centro de Energía de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Rodrigo Palma, quien explica que “en tiempos en que los precios de la energía se encuentran muy elevados, cualquier MW que ahorre tiene un costo-oportunidad y un impacto económico relevante. Con una fuerte presión de crecimiento y competitividad en el país, el precio se ha ido incrementando, dando los incentivos para impulsar medidas de eficiencia energética”.
Según datos entregados por el Programa de Estudios e Investigaciones en Energía (PRIEN) de la Universidad de Chile, se estima que aplicando altas medidas de eficiencia energética en la estrategia de desarrollo del país, se podría disminuir en 20% sus requerimientos energéticos.
Los primeros pasos de la AEE
La actual situación energética que atraviesa Chile ha puesto una pesada mochila sobre la nueva Agencia de Eficiencia Energética, que ya se encuentra trabajando para acercar este tema a la comunidad.
Para Rodrigo Palma, una de las principales tareas que enfrenta la AEE en el corto plazo “apunta a desarrollar los etiquetados de eficiencia en artículos electrónicos”, que son fundamentales para informar a la población sobre cómo consumir productos y la importancia que tiene el ahorro energético en sus bolsillos.
Actualmente, los refrigeradores cuentan con etiquetas que permiten ver su nivel de consumo. A éstas se suman las etiquetas que tendrán los microondas y los vehículos nuevos, que este año se adquirirán de forma voluntaria, mientras que en 2012 será obligatoria.
Otra iniciativa donde participa la AEE, es la norma ISO 500001, que será adoptada por Chile desde julio de este año. Una medida que proporcionará las estrategias, técnicas y gestión con las que puedan incrementar la eficiencia energética de todo tipo de instalaciones, reduciendo los costos y mejorando el desempeño ambiental.
También cabe destacar el sistema de certificación energética en viviendas, que busca incentivar la construcción de casas con estándares de eficiencia superiores, a la vez que se informa a posibles compradores sobre el comportamiento energético de éstas.
Aunque son varias las iniciativas que se desarrollan en materia de eficiencia energética, expertos aseguran que Chile sigue siendo un jugador amateur dentro de esta tendencia, que en países desarrollados se aprovecha para generar grandes ahorros de consumo eléctrico.
Los baches que sufre nuestra eficiencia
El impulso que ha tenido la eficiencia energética durante los últimos años no ha logrado inculcar el tema de forma masiva entre la población, ni posicionar a Chile como líder en la materia.
Para la ex directora del que fuera el Programa País de Eficiencia Energética (PP.EE.), Nicola Borregaard, “todavía hay mucho por avanzar en estos dos temas, y alcanzar los niveles de un país desarrollado”.
Para la ex directora del PP.EE, la actual situación de Chile en materias de eficiencia energética lo posiciona por sobre algunos de sus vecinos regionales, como Argentina, y en ocasiones México, aunque le resulta preocupante el desarrollo que está proyectando tener, sin poder separar el consumo energético del crecimiento económico, un escenario que tampoco se visualiza para los años siguientes.
“Si bien se han logrado avances, desde la creación del PP.EE., creo que es necesario seguir avanzando en temas de legislación como sucede con Uruguay, donde no se ha visto una evolución en materia de agencias, pero sí a nivel legislativo, creando un fideicomiso de eficiencia energética que se sustenta en un porcentaje de ventas de las distribuidoras que lo financian”.
Otro gran vacío que se puede ver en relación al ahorro de energía, apunta hacia la información que los usuarios manejan al respecto, y el difícil acceso a contenidos que expliquen de forma clara las acciones que pueden tomar para disminuir su consumo eléctrico.
Rodrigo Palma y Nicola Borregaard coinciden en que el Gobierno debe destinar más recursos a la entrega de información que permita tener una masa crítica entendida en estos temas que no sólo son relevantes para sectores como el de la industrias, si no que para la obtención de una mejor calidad de vida.
El escenario actual de Chile en materia energética parece entregarnos la oportunidad perfecta para consolidar los esfuerzos que durante años se han realizado en temas de eficiencia que ofrece una buena oportunidad para potenciar un desarrollo energético sustentable y con menores costos.
Sólo queda esperar qué resultados se obtendrán dentro de los próximos tres años de gobierno que quedan por delante.