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Revista "Frío y Calor" Nº 97




Tecnología Nasa para la Bioseguridad y Regeneración Ambiental
Artículo escrito por Gustavo Benkö G., Managing Director, Ecoquest Chile, www.ecoquest.cl


Cada vez más personas padecen alergias respiratorias. Se calcula que en España la sufren ya más de 10 millones -el 23% de la población- y que en el 2020 esta cifra llegará al 50%. Siendo las más frecuentes la Rinitis -un 55,5% de los casos- y el asma bronquial un 28%. Es más, cada vez más adultos padecen a edad tardía episodios alérgicos propios de la infancia y, por supuesto, también son cada vez más los niños afectados por este tipo de patologías.



El presidente de la sociedad española de alergología e inmunologia clínica, Tomas Chivato, ha señalado que una de las causas que explican el aumento en el número de alérgicos con enfermedades respiratorias es la mala calidad del aire en las ciudades. Según datos presentados en las Primeras Jornadas de Actualización en Alergia Respiratoria: Polimosis, celebrada en Marzo del 2006, existe una clara relación entre la contaminación ambiental y el aumento de las alergias a ciertos tipos de pólenes. Y dos recientes estudios publicados en The New England Journal of Medicine han concluido por su parte que con la exposición a las partículas de la contaminación- emitidas a la atmósfera principalmente por los vehículos diesel- los asmáticos empeoran como también la capacidad pulmonar de la población en general. Claro que los expertos llevan años advirtiéndonos -sin que se les escuche- de que las partículas de diesel son capaces de incrementar la alergenicidad más de 20 veces. Otra enfermedad de origen respiratorio que cada año causa decenas de muertes en ancianos y colapsa los servicios de urgencia es la gripe. Y aun podríamos señalar muchas otras enfermedades que tienen su origen en las bacterias o virus presentes en el aire que respiramos a las que podríamos sumar las patologías de todo tipo causadas por los tóxicos ambientales que penetran en nuestro cuerpo al ser inhalados en el proceso de respiración.

En suma, los trastornos de origen respiratorio siguen en clara expansión. Y la solución del problema -los fármacos son meros paliativos- es tan conocida como casi inviable hoy para los expertos: evitar la presencia de alergenos y otras sustancias en suspensión en el aire. Ahora bien, ¿es esa opción realmente inviable? Ciertamente aspirar o respirar hoy aire limpio en la ciudad, en los insanos edificios que nos cobijan, parece una utopía. Pero, ¿ y la posibilidad de evitar que las microscópicas sustancias en suspensión del aire entren en contacto con nuestras vías respiratorias?

Eso era imposible en porcentajes que realmente permitan renovar y dar bio-seguridad a los ambientes interiores en donde habitamos. (La utilización de filtros de todo tipo como de carbono activado, HEPA, de rayos UV, de iones, etc. todos de acción reactiva). Eran las soluciones que nos permitían purificar, o sea filtrar el aire, el que luego era devuelto a un ambiente aún contaminado y cuyo nivel de recambio necesario para alcanzar un ambiente sanitizado cercano pero nunca comparable a RCI, resultaría en altísimos costos operacionales relacionados a consumo eléctrico por flujo y/o climatización. Otro elemento a considerar es la baja o nula frecuencia de cambio, limpieza y mantención de este tipo de dispositivos, además de que la ductería debía adaptarse a los mismos. Eso era hasta ahora, porque la empresa norteamericana EcoQuest- que lleva más de 20 años trabajando en distintos sistemas de sanitización de aire- a través de EcoQuest Chile, pone en el mercado la tecnología NASA, líder mundial en bio-seguridad y regeneración ambiental por medio de RCI – Radio Catalización Iónica – reacción físico-químico que se sucede durante una tormenta y que esta Agencia Espacial ha logrado replicar en una tecnología eco-activa, que no requiere de filtros, repuestos mensuales y mínimas o nulas mantenciones, dependiendo si se trata de dispositivos que trabajan en ductos de inyección o de tipo modulares para ambientes que no cuentan con este flujo. Efectivamente, a diferencia de las tecnologías pasivas, RCI trabaja por acumulación en los ambientes permitiendo eco-sanitizar aire y superficies, impacto que ha sido respaldado por estudios y certificaciones de la Comunidad Europea –CE-, de  SGS España, la Kansas State University, Cincinatti University y de Dictuc. Este último de calidad de aire y superficies en dependencias del Terminal Pesquero Metropolitano Minorista, en la ciudad de Santiago, Chile. Hablamos de una empresa cuyos productos cuentan -entre otros reconocimientos internacionales- con el sello de calidad de la Space Foundation, organización que en cooperación con la NASA estableció el Space Certification Program para reconocer a aquellas empresas o individuos que transforman la tecnología desarrollada inicialmente para su uso en el espacio en productos comerciales de beneficio humano. Por su increíble impacto en la eliminación o prevención del Sick Building Syndrome, esta tecnología es la única reconocida y homologada por la Green Building Council, sumado a que su consumo energético es muy bajo, lo que permite que RCI aporte en 2 de las 3 líneas básicas de certificación LEED. La directa y que suma puntaje es la calidad de aire en sus ambientes y la indirecta en colaborar en alcanzar eficiencia energética de nuevas o antiguas construcciones.

EcoQuest fue premiada con el uso del sello Certify Space Technology – afirma Kevin C. Cook, director del Space Foundation Program- por haber sabido aplicar de manera eficaz la tecnología espacial para atender la real y creciente preocupación de la contaminación del aire y mejorar la calidad de vida de las personas en la tierra.

El RCI no es pues una tecnología médica ya que no trata ni cura a las personas de enfermedad alguna. Simplemente limpia el aire minimizando las posibilidades de contagio o respiración de todo tipo de amenazas orgánicas como inorgánicas, eliminando bacterias y hongos, rompiendo moléculas como las del CO, NH3, SO2 y los VOC’s, e inactivando todo tipo de virus, con impresionante estudio de impacto sobre el de la Influenza Aviar AH5N1.

Su secreto radica en la Sinergia 5, esta fusión de elementos naturales limpian de manera activa el ambiente, al igual que una tormenta. Rayos UVX de alta intensidad, hidroperóxidos (H2O2), ozono (O3 en solo un 10%), iones superóxidos (de carga negativa) y un rejilla de metales aliados de patente NASA que sirve de catalizador de esta fusión. Y del como logra Bio-Seguridad y regeneración ambiental de grandes superficies.



Según lo mencionado en el apartado introductorio, debemos recordar que la empresa EcoQuest cuenta con aplicaciones para ambientes interiores de gran volumen de tipo comercial/industrial con su nombre de marca activTek, dispositivos que forman la familia DuctwoRx que ha cambiado de nombre y que ahora se denomina Induct, que trabaja aprovechando la dinámica de flujos de aire inyectadas por sistemas de ducto y climatización. Con mínima intervención y de look espacial en su aplicación final, es una tecnología muy amigable con los nuevos o ya existentes proyectos de clima.



Sumado a la sin igual estabilidad del efecto oxidante del O3 y de los hidroperóxidos (H2O2) como se aplican por medio de RCI, la producción de 1,5 millones de iones negativos por centímetro cúbico (un ión es una partícula que se forma cuando un átomo neutro o grupo de átomos gana (ión negativo) o pierde (ión positivo) uno o más electrones), genera un viento iónico tal que permite limpiar no sólo el aire del entorno cercano sino que el penetra a través de nuestra nariz y boca.

Y es que la comunidad científica sabe desde hace mucho tiempo- aunque muchos médicos y responsables sanitarios sigan lamentablemente ignorándolo a pesar de los numerosos estudios clínicos existentes sobre la utilidad de los iones frente a microorganismos- que la carga iónica del aire influye en la calidad del aire de forma determinante y, por tanto, en nuestra salud. Albert Krueger ya demostró en 1956 que los iones positivos en el aire favorecen el crecimiento microbiológico mientras un pequeño predominio de iones negativos tiene efectos bacteriostáticos. Y que los iones negativos, en alta cantidad, pueden pues prevenir contagios infecciosos ya que hacen caer al suelo la mayoría de las partículas en suspensión- biológicas o minerales-  al ser aglomeradas electrostáticamente debido a su mayor densidad. Cabría agregar, por cierto, que uno de sus primeros y más importantes descubrimientos fue que una cantidad sorprendentemente pequeña de iones negativos puede eliminar del aire las bacterias y virus que causan los resfriados, la gripe y la mayoría de las infecciones respiratorias. Como también demostró que un exceso de iones positivos lleva a una superproducción de serotonina que inicialmente crea hiperactividad y lleva al agotamiento, la ansiedad y la depresión o incluso cuadros de pánico. Por el contrario, una alta concentración de iones negativos tiene efecto tranquilizante y reduce los niveles de serotonina.

El exceso de iones positivos, por tanto, puede producir diversos trastornos- dolor de cabeza, depresión, irritabilidad, dificultad de concentración, asma, alergias, malestar general, crisis de pánico o somnolencia- además de favorecer- como decía Krueger y muchos otros han comprobado posteriormente- enfermedades causadas por la existencia de todo tipo de sustancias y microorganismos patógenos en el aire.

Por el contrario, la presencia en el aire de una mayor carga de iones negativos mejora nuestra salud ya que éstos limpian el ambiente impidiendo la proliferación de bacterias y virus así como eliminando del aire las micro-partículas en suspensión y precipitándolas al suelo. Este fenómeno conocido en física con el nombre de coagulación de partículas, provoca un gran descenso en las concentraciones de partículas alérgenas, irritantes y contaminantes así como de microorganismos aerosoles- bacterias, virus, hongos, esporas, ácaros y otros gérmenes-  presentes en el aire y que pueden entrar en contacto con el tracto respiratorio. Se trata pues de una tecnología que actúa sobre todo tipo de micro-partículas presentes en el aire cuyo tamaño oscile entre 0,03 a 3 micras- la mayoría de los virus y bacterias tienen un tamaño entre 0,03 y 3 micras- tanto microbiológicas como sólidas en suspensión o químicas volátiles en fase de gas. Es más, los perfumes y los olores también se reducen.

Y tales afirmaciones no son puro marketing. Están avaladas por estudios científicos ya que la capacidad tecnológica ha sido evaluada, probada y certificada por distintos centros y organismos de investigación internacionales.

“Se encontró una reducción significativa (superior al 95%) en el crecimiento bacteriano- señala por ejemplo Alan M. Spira, Director médico en la universidad de California (EEUU)- con un dispositivo destinado a medir la carga bacteriana en comparación con mediciones de control. Esto proporciona pruebas objetivas de que en verdad RCI ofrece protección contra las bacterias en suspensión en el aire. Y consideramos que estos resultados son perfectamente reproducibles.

EcoQuest quiere ser el facilitador que catalice un profundo cambio en la calidad de vida y laboral en nuestra sociedad. Millones de estadounidenses, por no hablar de los cientos de millones de persona de todo el mundo que sufren enfermedades respiratorias, podrían mejorar su salud gracias a esta tecnología. Los niños con asma, los ancianos con enfisema (posible cáncer de pulmón) y cualquier persona con alergia estacional o ambiental se encontrarían mejor en un ambiente con RCI. Ya hay pruebas de que ayuda a luchar contra el Síndrome del Edificio Enfermo, siendo la única tecnología reconocida y homologada por la Green Building Council para la certificación LEED de arquitectura sustentable en edificios nuevos como pre-existentes. Inhibe los gérmenes que están en suspensión en el aire- inhalado y exhalado- protegiendo tanto a la persona que lo lleva como a las de sus alrededores. Podemos incluso inhibir el resfriado común. De hecho, en virtud de los experimentos que hemos realizado los resultados sugieren que se podría reducir significativamente el riesgo de neumonía.

Según las pruebas realizadas por su parte por el doctor Sergey Grinshpun- del centro médico de la universidad de Cincinnati (EEUU)- con diferentes tipos de microorganismos- tanto bacterias gram-negativas y gram-positivas como pseudomonas spp, escherichia coli y staphilococus epidermis- que fueron presentados en la conferencia europea de estudios aerosoles de Leipzig (Alemania) septiembre del 2001 y publicadas por el diario de Ciencias Aerosoles en octubre de 2004 la RCI consigue una reducción del 95% de concentración de partículas de 0,03 a 3 micras tras hora y media de uso (el 50% a los 15 minutos, el 80% a la media hora y el 90% a los 40 minutos).

“Los datos obtenidos con RCI -Afirma Grinshpun- demuestra que las partículas de la zona pueden ser eliminadas de manera eficiente dado que la concentración de partículas inertes en suspensión en el aire y microorganismos puede reducirse en al menos un orden de magnitud (factor 10 o superior) al cabo de una hora de operatividad. Creemos que la reducción de la concentración de partículas se produce principalmente porque es capaz de generar una alta densidad de iones en la zona de respiración. Nuestro equipo de investigación del departamento de salud medio ambiental está realmente entusiasmado con estos estudios.”

En el caso de alérgenos las pruebas de Nefelometría realizadas por el Monitoring Instruments for the Enviroment (MIE Inc.) mostraron la eliminación de entre el 85% - 91% de epitelios felinos, entre el 85 y 86% de hongos alternaría y cladosporium y del 91% de alérgenos de ácaros del polvo en menos de un minuto.

De manera similar se observó que, en un entorno quirúrgico, la combinación de máscara protectora y equipo protector del aire aportan un 99.5% de reducción de partículas infecciosas inhalables lo que le hace especialmente útil en todo tipo de ambientes clínicos.

El doctor Meter Vadas- especialista en Alergias, inmunología clínica y medicina interna del Allertech Laboratory de Canadá- fue invitado a analizar los estudios de la tecnología. Vadas revisó los estudios disponibles desde el punto de vista de su posible eficacia en el tratamiento de las alergias y el asma afirmando luego: “A mi juicio estos datos indican que la tecnología utilizada permitirá eliminar alérgenos en suspensión en el aire (de animales de los ácaros del polvo y de mohos) reduciendo de ese modo la exposición en las personas sensibilizadas. Esta reducción de exposición a los alérgenos debe reflejarse en una mejoría de los síntomas y en una reducción de la necesidad de tratamiento. El efecto bactericida de la tecnología sobre las bacterias en suspensión en el aire y el sensible aumento de la eficacia de filtración de las máscaras quirúrgicas por el uso conjunto con la Vortex 2500 debería permitir una protección significativa contra los agentes patógenos bioaerosoles en suspensión en el aire”.

La descarga de RCI, en suma, crea una brisa sanitizante que además hidrata y oxigena el aire lo que en el caso de ambientes excesivamente secos ayuda también a mejorar la respiración, aportando a la experiencia de consumo como laboral. Y las investigaciones realizadas hasta el momento indican que funciona con independencia del grado de infestación o de toxicidad de las partículas en suspensión ya que mientras éstas están en el aire obedecen las mismas leyes que toda partícula aerosol en suspensión de igual tamaño aerodinámico y densidad. Una cualidad que hace interesante su uso por los cuerpos de seguridad como reconoce Alan M. Spira. “Sí, nosotros comunicamos al FBI, a los escuadrones de desactivación de bombas y a los militares que esta tecnología existe y que está a su disposición”.

La incorporación de una lámpara de luz ultravioleta de amplio espectro (100-300 nm) y una matriz metálica con recubrimiento hidrófilo -para aumentar la humedad- y que, combinadas, generan especies reactivas de oxígeno de marcado carácter biocida (tecnología que también es utilizada por la NASA para limpiar el ambiente de las atmósferas artificiales de los vehículos espaciales). Un reactor foto-catalítico integrable en conductos, climatizadoras e incluso ventiladores para la eco-sanitización del aire y superficies así como para la higienización de los conductos de ventilación y aire acondicionado capaz de tratar caudales de aire de hasta 16 m3 por minuto y superficies de hasta 1.000 metros cuadrados con un solo dispositivo.

Esta nueva tecnología de sanitización-denominada RCI (Radiant Catalytic Ionization) -utiliza una lámpara de luz ultravioleta que funciona a 254 nanómetros y que además de ser germicida activa el catalizador para luego, mediante un efecto fotoeléctrico, convertir la luz en electrones. En cuanto a la matriz metálica está compuesta de dióxido de titanio y tres metales (identificados como X, Y y Z) cuyo uso para esta aplicación está protegido por una patente. Contribuyendo cada metal al proceso de diferente forma: El dióxido de titanio forma dos especies de oxidantes muy poderosos altamente reactivos, radicales hidroxilo e iones de oxígeno; el metal X convierte oxido nítrico en nitrógeno y oxígeno; el metal Y acelera tres veces las reacciones del titanio destruyendo bacterias; y el metal Z posee propiedades únicas para trabajar con el hidrógeno y mejorar las funciones del titanio ayudando a eliminar algas, amebas y protozoos, entre otros microbios.

También la tecnología RCI ha sido sometida a investigación científica y los resultados han sido concluyentes y esperanzadores. El doctor James Marsden -uno de los mayores expertos internacionales en seguridad alimentaria dedicado al estudio de la contaminación biológica- estudio la tecnología RCI en las instalaciones del Kansas State Food Institute de la universidad de Kansas (EEUU) sometiendo a su acción a diez de las más mortales formas de hongos, mohos,  bacterias y virus Staphylococcus aureus, MRSA (Methycillin Resistant Staphylococcus aureus), E-coli, familia Ántrax, Strip, Pseudomona aeuroginosa, Listeria monocitogenes, Candida albicans, Stachybotrys chartarion y el virus de la gripe H5N8. Y las pruebas mostraron una reducción de entre un 96% y un 100% en 24 horas.





Los test -señala Mariden en su artículo- validan la efectividad y rapidez con que el RCI es capaz de tratar las superficies interiores usando un proceso natural y niveles seguros de oxidación. Lo que sorprendió más a los investigadores fue la rapidez con la que el sistema reduce los patógenos. Tras dos horas se habían reducido en un 80% y a las 6 horas la reducción era superior al 96%.

Y los resultados más específicos obtenidos en la Universidad de Kansas con el H5N8- utilizado como sustituto seguro para el altamente patógeno H5N1, considerado el “virus de la gripe aviar”- mostraron que la exposición al sistema de purificación del aire durante 8 horas proporcionó un nivel adecuado de inactivación del virus. “El mecanismo de acción de esta tecnología –señalan las conclusiones de la investigación– está relacionado con la oxidación química resultante tanto por la disrupción en la envoltura lipídica como por el efecto desnaturalizador sobre la estructura viral de las proteínas necesarias para la replicación del virus”.

También se realizaron pruebas con la tecnología de EcoQuest durante más de 18 meses en el Centro de Estudios de la Salud relacionados con aerosoles del Departamento de Salud Ambiental de la universidad de Cincinnati (EEUU) bajo la dirección del ya citado Sergey Grinshpun. El test incluía las dos tecnologías utilizadas en el sistema: la Ionización negativa y la fotocatalisis (Radiant Catalytic Ionization). La RCI – concluye Grinshpun – “demostró ser capaz de inactivar aproximadamente el 90% de los microorganismos en suspensión en el aire en menos de 60 minutos. Los microorganismos probados fueron MS2 virus y B. Subtilis (utilizado como sustituto para el Ántrax)”.

Y del laboratorio a la aplicación en la vida real. Anecdóticas quizás pero significativas. Una de las emisoras locales de la cadena de televisión CBS informó que sólo con la instalación de un único sanitizador EcoQuest se redujo el absentismo por enfermedad en un centro preescolar de Pennsylvania. “Desde que los propietarios –explicó Shannon Murphy, director de Goddar School, a una escuela de preescolar- instalaron el sistema, el absentismo por enfermedad se redujo más del 75% de acuerdo a los registros de la escuela”. Algo que desde luego no extrañó al doctor Mariden quien condujo en Kansas las investigaciones citadas anteriormente y que opinaba al respecto en el mismo reportaje.

“Yo quedé impresionado –señala Marsden– por la capacidad de RCI para destruir e inactivar bacterias patógenas, virus, esporas de mohos y otros microorganismos. Cualquier web médica indica que aproximadamente el 80% de los resfriados y gripes son el resultado del contacto con superficies contaminadas por gérmenes por lo que es fácil entender porque la CBS comunicó estos positivos resultados en la escuela de Goddar.

Otro ejemplo práctico: la BBC informó que en un hospital de Somerset (Inglaterra) se instalaron los dispositivos sanitizadores de aire para combatir los microorganismos en suspensión en el aire, los olores y contaminantes. Las pruebas se iniciaron en el verano del 2006 y representantes del hospital reconocieron a la televisión británica que la experiencia había demostrado que son especialmente eficaces contra el norovirus y el MRSA –que causa diarrea y vómitos y es un problema que afecta a muchos hospitales, sobre todo en los meses de invierno-. Si tenemos en cuenta que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 8.7% de los pacientes de un hospital adquieren en este infecciones nosocomiales. Bacterias, virus, hongos y otros patógenos están detrás de esas infecciones pudiendo apreciarse a simple vista los beneficios de la instalación de este sistema. Sobre todo porque algunos de las principales causantes de este tipo de infecciones – según la OMS, Staphylococcus aureus, MRSA (Methysillin Resistant  Staphhylococcus aureus), E-coli, Pseudomonas aureuginos y la Candida albicans – están entre los que han demostrado ser muy sensibles a las acciones de la tecnología de eco-sanitización RCI.

En suma, son cada vez más las evidencias científicas que señalan las ventajas de aeroionizarnos a nosotros mismos y a nuestros hospitales y otros ambientes. Quizás sea la hora de rescatar el concepto de esclusa bioeléctrica bactericida acuñado por Carlos Requejo, arquitecto interiorista y especialista en Geobiología y calidad del Hábitat: “Hoy es posible –asevera Requejo– diseñar una barrera eficaz  a la transmisión de gérmenes que llamaremos “esclusa bioeléctrica” que limite de manera drástica la penetración de agentes patógenos en la zona limpia. Doble a triple puerta, según el factor de riesgo y la configuración arquitectónica del área, es aplicable a cualquier edificio enfermo. El control domobiótico se iniciará en todos los accesos, vestuarios de personal de quirófano, paso de enfermos, equipos y medicinas, etc., manteniendo un espacio electronegativo y altamente ionizado negativamente. Las constantes microambientales serán más exigentes en cada esclusa. En el prequirófano las condiciones deberían ser ya de total esterilización. Cada puerta dispondrá, en el dintel de un generador de flujo laminar con alta densidad de iones negativos (> 1,000,000 iones/cm3), que bañará a todo el que traspasa el umbral (…) Deberíamos inhibir la proliferación microbiana en el quirófano y en las UCI y UTI, así como en todo el entorno clínico manteniendo las constantes bioeléctricas y una alta densidad de iones negativos en el aire”.

Cabe agregar que tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, estos sistemas se introdujeron en todas las estaciones de bomberos del estado de Nueva York, el pentágono y el museo de la Zona Cero, siendo además, utilizados actualmente en numerosas cadenas hoteleras, edificios de oficina, centros comerciales, colegios, viviendas,  residencias, industrias alimentarias, centros sanitarios, centros veterinarios e, incluso, ya hoy día, en edificios oficiales del Gobierno de China, el metro de Pekín y algunas de las instalaciones deportivas que albergaron las competencias olímpicas del 2008.

Algunas aplicaciones de interés sectorial en Chile con respaldo y recomendación por parte de clientes:

Ambientes fumadores para regeneración y sanitización ambiental:

 -De salones VIP Neruda y Mistral de LAN en aeropuerto
  internacional de Santiago.
 -De Bar Duke`s del Grand Hyatt Santiago.
 -De sala espectaculo Platinum Gentlemen Club.

  Olores y sanitización:

 -Nuevo Jumbo Los Domínicos en área y mesón atención clientes, pescadería, cámaras de frio de carnes, panadería,        platos preparados entre otras. A su vez en cámaras de basura, pre-basura, mermas y compactación.
 -Colún para su nave de sellado de postres y casino personal, en desarrollo proyecto para nave de envasados.
 -Mall Paseo San Bernardo en cámara de basura y aguas servidas.
 -Procam en cada uno de sus puntos de venta.




 

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